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    San Juan Berchmans

SAN JUAN BERCHMANS
1599 - 1621
ORACIONES



  • Festividad: 26 de noviembre
  • Fecha de beatificación: 1865 por el Papa Pío IX
  • Fecha canonización: 1888 por el Papa León XIII
  • Nacionalidad: belga
  • Patrón: monaguillos y servidores del altar, novicios oblatos, jóvenes.

(Fuente: Patron Saints Index)

[Estampa de San Juan Berchmans]

ORACIÓN I

Bienaventurado Juan, que en la hora de la muerte quisisteis estrechar en vuestras manos el Crucifijo, el Rosario y las Reglas, diciendo: "estas tres cosas me son muy amadas; con ellas moriré gustoso", alcanzadme, os lo suplico por la Sangre de Jesucristo, tal respeto a la ley santa de Dios y obligaciones de mi estado, tal devoción a María Santísima, y tal amor a Cristo Crucificado, que al morir pueda repetir como vos: "Estas tres cosas son las que siempre he amado más en mi vida, y con ellas en el corazón moriré contento." Amén.



ORACIÓN II

Joven enérgico a quien Dios nos mostró como modelo, para revelarnos los tesoros de santidad que se encierran en la práctica santa de la vida ordinaria, te ruego me concedas constante fidelidad en la observancia de mis deberes, pureza de corazón, intrepidez y fortaleza contra los enemigos de mi salvación eterna, y prontitud en el cumplimiento de la voluntad divina.

Por tu singular devoción a la Madre de Jesucristo, alcánzame un ferviente amor a Jesús y María, que yo pueda infundir a los demás. Por ello te elijo como singular patrono mío, suplicándote humildemente que me hagas diligente en las cosas de Dios, y me ayudes para llevar una vida llena de buenas obras. Cuando me llegue la hora de la muerte, aliéntame con aquellos sentimientos de humilde confianza que cuando estabas para volar al cielo, estrechando con las manos contra el pecho el crucifijo, el rosario de la Virgen y el libro de las Reglas, te inspiraron aquellas palabras: "Estas son mis tres prendas queridas; con ellas muero contento."

Concede, Señor Dios, a tus siervos imitar en tu servicio aquellos ejemplos de inocencia y fidelidad con que el angélico Juan consagró la flor de su edad. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.



ORACIÓN III

Bellísimo encanto de inocencia, San Juan Berchmans, lirio que en el paraíso de la Iglesia descuella entre tantas flores de celestial hermosura: ¿quién no se siente embelesado al contemplar el admirable concierto de virtudes, que desde las más tierna edad resplandecieron en vuestra alma candorosa? Ángel en la niñez por vuestra pureza e inocencia, santo en la juventud por vuestra fidelidad a la gracia, y envidiable en la muerte por el gozo que os infundió la gloria que esperabais. A ti acude la juventud para conservar la inocencia y salir de sus extravíos; a ti en cuyo semblante se reflejaba, como en un espejo, la justicia original que perdieron nuestros primeros padres. "Hacerlo todo bien", esta fue vuestra divisa, pues en eso está cifrado el mérito de la virtud y el heroísmo de la santidad. ¡Oh, quién pudiera unir con la perfección que alcanzaste, la modestia con el agrado, el silencio y la amabilidad, la hermosura y el rubor, el donaire y la alegría, con la delicadeza de conciencia, la unión con Dios y el trato con el prójimo. Quien me diera tu vigilancia sobre los sentidos y la puntualidad que tuviste en el cumplimiento de vuestros deberes de hijo, de estudiante y de religioso. Al leer vuestra vida me parece tan fácil ser santo, pero ¡ay! que una triste experiencia me convence de mi cobardía y de mi miseria. Suple pues, oh amable protector mío, con tu intercesión lo que falta a mis méritos a fin de que logre veros en el Cielo por toda la eternidad. Amén.