María Auxiliadora

24 de Mayo

Con el adjetivo "auxiliadora", los católicos significan que la Virgen María trae consigo el "auxilio" de Dios, Jesucristo. El título de "María Auxilio de los Cristianos", expresa la comediación de María respecto de la humanidad. Como Madre del Redentor, por fuerza y mérito de la corredención, los católicos la contemplan como la ayuda de la humanidad necesitada de redención; lo es también de cada individuo, al considerársela la Madre espiritual de todos.

Información

Otra denominación: Nuestra Señora María Auxiliadora, María Auxilio de los Cristianos

Festividad: 24 de Mayo

Patrona de: Cristianos, en carácter de auxiliadora

Elogio: Con el adjetivo "auxiliadora", los católicos significan que la Virgen María trae consigo el "auxilio" de Dios, Jesucristo. El título de "María Auxilio de los Cristianos", expresa la comediación de María respecto de la humanidad. Como Madre del Redentor, por fuerza y mérito de la corredención, los católicos la contemplan como la ayuda de la humanidad necesitada de redención; lo es también de cada individuo, al considerársela la Madre espiritual de todos.

Historia

María, auxilio de los cristianos (en latín: Maria Auxilium Christianorum) es un título antiguo dado a María, madre de Jesús. San Juan Crisóstomo, nacido en torno a los años 345-350 y obispo de Constantinopla desde el año 398, la llamaba «Auxilio potentísimo, fuerte y eficaz de los que siguen a Cristo».​ Este título tomó fuerza en Occidente con el papa Pío V en el siglo XVI y fue definitivamente popularizado con el desarrollo de las obras educativas y apostólicas de Don Bosco en el siglo XIX, en la advocación mariana de María Auxiliadora. Aunque comúnmente se asocia el título con la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa también lo conoce desde que en 1030 Ucrania logró defenderse de una invasión bárbara, hecho que la religiosidad de la época atribuyó al auxilio de la Virgen María.

Hasta el siglo XIX, la advocación de María Auxiliadora se asoció fuertemente a la defensa militar de los bastiones católicos y ortodoxos en Europa, el norte de África y Medio Oriente frente a los pueblos no cristianos, muy especialmente los musulmanes. Precisamente bajo el pontificado de Pío V, los pueblos euro-cristianos reunieron una importante fuerza militar para detener en la batalla de Lepanto (1571) el expansionismo del Imperio otomano por el Mediterráneo occidental. Mientras la Liga Santa encabezada por España e integrada por los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya, derrotaron a la armada del Imperio otomano, el papa había pedido a toda la cristiandad que rezara el rosario. En gratitud por la victoria, el papa Pío V instituyó la fiesta de la Virgen de las Victorias, después conocida como la fiesta del Rosario, a celebrarse el primer domingo de octubre, y agregó el título "auxilio de los cristianos" (Sancta Maria Auxilium Christianorum) a las letanías lauretanas. Con la popularización que los salesianos hicieron de la devoción a María Auxiliadora en todos los países en donde se abrieron casas de Don Bosco, se dio el surgimiento de numerosos santuarios, entre los cuales el más célebre es precisamente el de la Basílica de María Auxiliadora en Turín. El título de María como «auxilio de los cristianos» forma parte hasta hoy de las letanías lauretanas.